Inflamación ¿amiga o enemiga?

Descubre qué es la inflamación, cuáles son tus tipos, cómo puede ser tu amiga y cuándo deja de serlo. Los alimentos inflamatorios y los antinflamatorios.

¿Qué es la inflamación?

La inflamación lejos de lo que tenemos en mente, es un proceso necesario y normal que utiliza nuestro cuerpo para recuperarse de un daño. Ya sea un esguince, una herida, una quemadura, una infección, una alergia u otra causa… El objetivo que busca el cuerpo con la inflamación es mantener en reposo esa parte para recuperarse lo antes posible. Podemos decir que es un mecanismo de defensa del cuerpo.

Por ejemplo, me hago un esguince y el tejido dañado pulsa la alarma y acuden en su ayuda las enfermeras (células inmunitarias que tienen como objetivo recuperar la zona). Al acudir a esa zona las células recuperadoras hay más volumen y se produce la inflamación local, el enrojecimiento, el dolor. ¿Qué va a pasar? Se me inflama el tobillo, me duele, pierdo movilidad y evito caminar. Si no sucediera esto seguiría caminando y cada vez iría a peor la lesión. Curado el esguince la inflamación debe desaparecer.

Esta inflamación es la única que deberíamos conocer, y el significado es que nuestro cuerpo funciona correctamente.

También es importante no confundir inflamación con hinchazón.

Hinchazón o distensión abdominal

La inflamación como hemos visto es algo bueno y necesario para nuestro cuerpo. Sin embargo, muchas veces experimentamos una mal llamada inflamación abdominal. Esta inflamación suele ocurrir después de comidas muy copiosas, comer de forma muy rápida, comer alimentos que nos producen gases, tragar mucho aire al comer… También puede ser debido a otros problemas digestivos e intolerancias. En este caso habría que indagar sobre la causa para poder corregir esta hinchazón. Es necesario que acudas a un profesional para que te valore y ayude con tu alimentación.

Ahora sí, volvamos a recuperar el tema, ¿Cuándo la inflamación deja de ser nuestra colega?

¿Cuál es el problema con la inflamación?

Cuando deja de ser una aliada y se convierte en un problemón muy gordo.

¿Y esto cuándo es? Cuando se produce sin una causa “justificada” durante un periodo largo de tiempo. No me duele nada que yo pueda tocar. No se me inflama nada que me diga claramente que ahí esta la causa. Ni si quiera me doy cuenta de que la tengo. Esto es lo que se llama inflamación crónica de bajo grado. Peeerooo… que pueda pasar desapercibida no quiere decir que no esté provocando efectos muy negativos y peligrosos en el cuerpo.

Con el ejemplo anterior. Me hago un esguince que en principio no es nada, la inflamación es sutil y apenas perceptible, no hay dolor intenso ni hinchazón visible. ¿Qué pasa? Sigo con mi vida y mi rutina diaria sin darme cuenta de que ahí hay un daño y que se está acumulando en el tobillo. Continúo caminando y usando tacones, sin prestar atención a las señales que me está mandando el cuerpo, el tobillo no se cura.

Con los meses, debido a la falta de tratamiento y descanso adecuados, el cuerpo comienza a compensar la lesión en el tobillo. Esto me lleva a cambios en la forma de caminar, lo que a su vez afecta otras articulaciones como la rodilla y la cadera. Aunque no siento dolor agudo en el tobillo, el cuerpo está luchando internamente para adaptarse a la lesión.

Con el paso del tiempo, esta compensación me lleva a una lesión secundaria, con problemas en la espalda debido a cambios en la postura y la forma de caminar. También comienzo a tener mareos inexplicables, lo que lleva a la realización de pruebas médicas más precisas.

Se descubre que todo el problema proviene del tobillo inicialmente lesionado, donde la inflamación crónica de bajo grado ha estado presente desde el inicio, aunque no se haya notado. Esta inflamación crónica, aunque silenciosa, ha desencadenado una serie de problemas de salud en cascada en otras partes del cuerpo, afectando la forma en que camino, me muevo y me siento.

Conclusión la inflamación crónica de bajo grado puede pasar desapercibida inicialmente. Pero aun así tener efectos significativos en la salud a largo plazo y muy importantes si no se corrige a tiempo.

Diferencias entre la inflamación aguda y la inflamación crónica

  • El tiempo: mientras que la aguda es de corta duración y se resuelve una vez eliminada la causa subyacente como una lesión. La crónica persiste durante largos periodos de tiempo, incluso años.
  • Los síntomas: La aguda se caracteriza por unos síntomas claros y evidentes, calor en la zona, enrojecimiento, inflamación, dolor… La crónica puede no dar la cara de los síntomas o de una manera que no entendemos bien. También puede ser asintomática (para la persona, no para el cuerpo).
  • Las causas que la provocan: la aguda suele ser una respuesta directa a una lesión, alergia, infección… en la que casi de inmediato se pude observar la causa y el efecto. La crónica es causada por factores que directamente no “producen nada”, como una dieta poco saludable, obesidad, falta de ejercicio físico, fumar, estrés, alteración de los ritmos circadianos, microbiota desequilibrada…
  • Las consecuencias en la salud: La aguda es un proceso beneficioso y necesario para el cuerpo. La crónica tiene una lista bien larga de consecuencias en la salud.

Algunas de las consecuencias de la inflamación crónica de bajo grado

Unas retroalimentan a otras y muchas causas y consecuencias pueden llevar a la misma.

  • Cáncer: Cuando se produce inflamación crónica, el cuerpo puede activar la producción de más células para responder a la llamada de la alarma. Cuanto más tiempo persista esta respuesta inflamatoria, mayor será el riesgo de que se produzcan daños celulares. Esto se debe a que la producción excesiva de células puede llevar a una mayor probabilidad de errores genéticos o mutaciones en el ADN. Lo que a su vez aumenta las posibilidades de desarrollar cáncer.
  • Enfermedades autoinmunes: Al tener la alarma pulsada constantemente, el cuerpo puede hacer por no escuchar a nuestro sistema inmune. Puede llevar al cuerpo a desactivar la alarma o a no entender bien sus señales y atacarse a si mismo dando lugar entre otras, a la artritis reumatoide, celiaquía, enfermedad de Hashimoto, lupus eritematoso, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa…
  • Diabetes tipo II: Puede afectar en la función de la insulina, terminando en causas como la diabetes, aumento de hambre, obesidad…
  • Obesidad: Aumento de peso y acumulación de grasa corporal. Lo que también llevará a resistencia a la insulina, descompensación de las hormonas encargadas de los mecanismos del hambre y la saciedad y a otros problemas cardiovasculares…
  • Enfermedades cardiovasculares: estrechamiento de las arterias, hipertensión, ictus, infarto…
  • Alteración en la microbiota: Un tema muy amplio… por un lado la microbiota puede afectar a la inflamación crónica y por otro lado la inflamación crónica pude afectar a la microbiota. Al producirse una alteración en la microbiota a favor de la parte “mala” de nuestros microorganismos, puede llevarnos a cambios en la forma de alimentarnos, cambios en la forma de procesar nuestros nutrientes, cambios en nuestro sistema inmune. A la permeabilidad intestinal, a la inflamación crónica, ansiedad, problemas digestivos…

Diagnóstico de la inflamación crónica de bajo grado

El diagnóstico se realiza a través de una analítica entre los marcadores que se utilizan el más conocido es la proteína C reactiva PCR (no es el la prueba que se utilizó tanto en la pandemia). Otros indicadores son también la proteína C reactiva de alta sensibilidad (hs-CRP), la VSG que es la velocidad de sedimentación globular, IL-6 interleucina-6, el factor de necrosis tumoral TNF-alfa…

Como siempre, las analíticas pueden estar alteradas por diferentes motivos, pero para eso la persona encargada de la lectura tendrá que tener en cuenta los síntomas, los parámetros de la analítica y la repetición de una nueva en caso necesario.

Mi consejo es que evites todo lo que puedas los estímulos, hábitos y alimentos que te llevan a esta situación. Una dieta saludable, evitando al máximo alimentos inflamatorios y potenciando el consumo de frutas y verduras y todo tipo de alimentos antiinflamatorios, junto a una vida activa es la mejor forma pastilla que vas a encontrar en cualquier farmacia para mantener a raya esta enemiga silenciosa.

Cuídate y si no sabes por donde empezar pide ayuda, todos estamos aprendiendo cada día.

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